La pintura de cal es la adecuada para muros antiguos de piedra, tapial o ladrillo macizo, sobre todo si tienen humedad que sube del suelo: deja salir el vapor de agua, no forma película y no se ampolla. En interior la aplicamos entre 10 y 16 € por metro cuadrado con IVA, y el encalado tradicional de fachada entre 10 y 18 €/m². Si la pared antigua se pinta con plástica, la humedad queda atrapada detrás y acaba levantando la pintura y el enlucido. Explicamos cuándo conviene cal, cuándo silicato y cuándo plástica.

Por qué un muro antiguo necesita respirar

Las casas de patio de Córdoba, las casas de pueblo de la Sierra de Cádiz o los cármenes del Albaicín están hechas con muros gruesos sin barrera contra la humedad del terreno. El agua sube por capilaridad desde el suelo y sale por la superficie de la pared, evaporándose. Mientras pueda salir, el muro está sano.

El problema empieza cuando se tapa esa salida. Una pintura plástica forma una película continua, casi impermeable al vapor. El agua sigue subiendo, llega a la película y no puede pasar. Se acumula detrás, arrastra sales, y aparecen ampollas, manchas blancas de salitre y enlucido que se desprende. Es lo que vemos en muchas casas antiguas que alguien pintó con plástica «para que dure más».

La cal no forma película. Al secar se convierte en carbonato cálcico, la misma piedra de la que salió, y queda porosa. La humedad sale y la pared se seca.

Cal, silicato o plástica: qué va dónde

Pintura Dónde la usamos Qué hay que saber
Cal Muros antiguos de interior y fachadas tradicionales Muy transpirable, antiséptica, necesita soporte mineral y varias manos finas
Silicato Fachadas minerales que se quieren más duraderas Se une químicamente al soporte, aguanta bien el sol y la lluvia
Plástica Pisos de ladrillo hueco, pladur y enlucidos modernos Lavable y fácil, pero cierra la pared: no en muros con humedad

La pintura de silicato o de fachada la presupuestamos entre 18 y 30 €/m², y una fachada completa de casa unifamiliar suele salir entre 2.500 y 6.000 € con IVA.

El encalado en fachadas de pueblos blancos

Los pueblos blancos de Cádiz y Málaga, Vejer, Arcos, Grazalema, Frigiliana o Mijas, se encalan porque la cal refleja el sol y mantiene la casa más fresca. Es una razón práctica antes que estética: una fachada blanca de cal se calienta menos que una oscura o que una de pintura que ha perdido brillo.

El encalado tradicional se hace así:

  1. Se limpia la fachada y se retira la cal suelta.
  2. Se humedece el muro, para que no chupe el agua de la cal de golpe.
  3. Se dan varias manos muy diluidas, con brocha o con pulverizador, dejando que cada una fragüe.
  4. Se protegen rejas, carpinterías y zócalos, porque la cal es cáustica.

En muchas de estas localidades la ordenanza municipal regula el color de la fachada y los zócalos. Antes de encalar o pintar un exterior en un casco histórico, miramos qué permite tu Ayuntamiento.

Cada cuánto se encala

La tradición era encalar cada año, antes del verano o de la fiesta del pueblo. Hoy muchas familias lo hacen cada pocos años, según cómo esté la fachada. La cal pierde espesor con la lluvia y el sol, y es normal: no se desconcha como una plástica, se va gastando poco a poco. Cuando se ve el color del enlucido en las zonas más expuestas, toca repasar.

En interior dura mucho más, porque no hay lluvia. Una habitación encalada se repasa cuando se mancha o cuando se cambia de color, como cualquier otra.

Qué pasa si ya se pintó con plástica sobre cal

Es el caso más frecuente en las casas heredadas. Si la plástica aguanta sin ampollas y la pared no tiene humedad, se puede dejar y seguir pintando con plástica. Si ya salen ampollas o salitre, no hay atajo: hay que quitar la plástica.

Lo hacemos por partes:

  • Decapado de la pintura plástica, a mano o con decapante, hasta llegar al soporte mineral.
  • Retirada del enlucido dañado donde está suelto o cargado de sales, normalmente en el primer metro desde el suelo.
  • Nuevo enlucido de cal en esas zonas, que sigue dejando respirar.
  • Varias manos de pintura de cal o de una pintura mineral compatible.

Si la humedad de capilaridad es muy alta, solo pintar no basta. Hay que valorar un drenaje en el patio, ventilar el zócalo o retirar un solado impermeable que empuja el agua hacia el muro. Pintar con cal ayuda a que la pared se seque; no corta la entrada de agua.

Cal en interior de pisos modernos

En un piso de ladrillo hueco y yeso de los años 70 en Nervión o en el centro de Almería no hay capilaridad, y la plástica funciona bien. La cal se puede usar si te gusta su acabado mate y ligeramente irregular, o en dormitorios donde buscas una pared que regule la humedad del aire. No es obligatoria, es una elección.

Si nos cuentas cómo es tu casa y nos mandas fotos de las paredes, te decimos qué pintura va en cada una antes de dar precio.

Preguntas frecuentes

¿Se puede poner pintura de cal sobre una pared ya pintada con plástica?

No directamente: la cal necesita un soporte mineral y poroso para agarrar. Sobre plástica hay que decapar o, si la pared no tiene humedad, usar una imprimación puente y una pintura mineral preparada para ese soporte. En la visita probamos la pared antes de decidir.

¿La cal mancha la ropa al rozar la pared?

Una cal mal apagada o aplicada en capas gruesas puede soltar polvo. Bien aplicada, en capas finas y con el tiempo de carbonatación que necesita, apenas marca. En zonas de paso de interior podemos usar cal con aditivos que la hacen más resistente al roce.

¿Qué color puede tener la cal?

El blanco es el de siempre, pero la cal admite pigmentos minerales: albero, almagra, ocres y azulejos suaves. En cascos históricos el color de fachada suele estar regulado por la ordenanza, así que lo consultamos antes.