Para la mayoría de pisos andaluces recomendamos tarima flotante laminada, de 25 a 40 € por metro cuadrado instalada con IVA, o multicapa de madera, de 50 a 90 €/m². En un bajo con humedad o en un piso de primera línea de costa, el vinílico o un laminado hidrófugo aguantan mejor que la madera. Un piso de 70 m² con laminado y rodapié sale entre 2.000 y 3.500 €. Casi siempre se coloca sobre el terrazo o el gres que ya hay, sin levantar nada. Abajo comparamos los cuatro tipos de suelo con lo que les hace el clima de aquí.

Los cuatro suelos, uno por uno

Tarima laminada. Un tablero de fibra de alta densidad con una lámina decorativa que imita madera y una capa de protección encima. Es la opción más económica y la más resistente al rayado. No es madera: no se puede lijar. Dentro del laminado hay clases de uso; para una vivienda con niños o mascotas recomendamos una clase alta.

Tarima multicapa. Una capa noble de madera real, de roble o de otras especies, sobre un tablero de soporte. Tiene el tacto y el aspecto de la madera, y según el grosor de la capa noble admite algún lijado en el futuro. Es más estable que la madera maciza frente a cambios de temperatura.

Suelo vinílico. Lamas de PVC, en muchos casos con núcleo rígido (SPC), que imitan madera o piedra. Es impermeable. Aguanta el agua de un baño, la humedad de un bajo o la arena que entra de la playa. Pisa más frío y suena distinto que la madera.

Parquet macizo. Tablillas de madera maciza encoladas al suelo. Dura décadas y se puede acuchillar y barnizar muchas veces. Es el más sensible a la humedad y al calor, y el más caro de colocar.

Qué aguanta el calor, la humedad y el salitre

Suelo Calor y sol directo Bajo con humedad Costa con salitre Precio instalado con IVA
Laminado Bien, con juntas de dilatación Solo hidrófugo y con barrera de vapor Hidrófugo, con cuidado 25 a 40 €/m²
Multicapa Bien, es estable No lo recomendamos Solo lejos de terrazas 50 a 90 €/m²
Vinílico Aguanta, pero mejor con estor en ventanales al sur Muy bien Muy bien Según gama, lo cerramos en presupuesto
Parquet macizo Se mueve con los cambios de humedad No No El más alto de los cuatro

El calor. En agosto, un ventanal orientado al sur o al oeste calienta el suelo de la zona de delante muchísimo. Cualquier suelo de madera o de fibra se dilata. Por eso dejamos juntas perimetrales ocultas bajo el rodapié y perfiles en las puertas en superficies grandes. Sin esas juntas, la tarima se levanta por el centro. Un estor o una persiana bajada en las horas de sol también ayuda.

La humedad de un bajo. En los bajos de Triana, de la Alameda o de muchos pueblos de la vega, el suelo recibe humedad del terreno. Antes de colocar nada medimos la humedad del soporte. Si es alta, vinílico o laminado hidrófugo con barrera de vapor; madera, no.

El salitre de la costa. En los pisos de primera línea de Marbella, de Torremolinos, de Almuñécar o de Roquetas, el aire lleva sal y humedad, y las terrazas abiertas meten ambas en el salón. El salitre no ataca al suelo como ataca al hierro, pero la humedad constante hincha los tableros por las juntas. Ahí el vinílico es la apuesta segura.

Sobre terrazo, gres o barro

Terrazo y gres. Es el caso más habitual. Si el suelo está plano y firme, la tarima flotante va encima con su lámina, sin demoler. Comprobamos la planitud con regla: si hay zonas hundidas o baldosas que se mueven, se fijan o se aplica un autonivelante.

Barro cocido. En casas de patio y cortijos es frecuente el suelo de barro. Es irregular y poroso, y a veces tiene humedad. Tenemos dos caminos. Si el barro está bien, recomendamos restaurarlo: limpiarlo, tratarlo y conservarlo, porque es parte de la casa. Si se quiere tarima, hay que nivelar con autonivelante y colocar barrera de vapor, y en ese caso preferimos vinílico o multicapa sobre soporte bien seco.

Qué pasa con el parquet que ya tienes

Si el piso tiene parquet de los años 70 gris y rayado, antes de taparlo mira si se puede recuperar. El acuchillado y barnizado cuesta entre 18 y 30 €/m² con IVA, y un parquet macizo recuperado queda mejor que muchas tarimas nuevas. Si tiene tablillas sueltas, se reponen. Si hay zonas negras de humedad antigua, se valora si merece la pena.

Qué incluye nuestro presupuesto

  1. Medición y comprobación de la planitud y la humedad del soporte.
  2. Lámina aislante y, si hace falta, autonivelante.
  3. Colocación con juntas de dilatación.
  4. Rodapié, perfiles de transición y recorte de puertas.
  5. Retirada del suelo viejo cuando no se puede dejar debajo.
  6. Marca, modelo y clase de uso de la tarima.

Un piso de 70 m² se hace en dos o tres días. Si nos mandas fotos del suelo actual y de las terrazas, te decimos qué tipo va mejor en tu casa antes de la visita.

Preguntas frecuentes

¿Hay que quitar las puertas para poner tarima?

Casi siempre hay que recortarlas por abajo, porque el suelo sube entre uno y dos centímetros con la lámina. Las desmontamos, las cortamos a medida y las volvemos a colgar. Va incluido en el presupuesto.

¿La tarima flotante suena al pisar?

Si se coloca sin lámina o sobre un suelo que no está plano, sí: hace un ruido hueco. Con una buena lámina acústica debajo y el soporte nivelado, el ruido se reduce mucho, y es lo que agradece el vecino de abajo.

¿Se puede poner tarima en la cocina y el baño?

En la cocina, un laminado hidrófugo o un vinílico funcionan bien. En el baño solo recomendamos vinílico, porque el agua estancada en las juntas acaba entrando en cualquier tablero de madera.